Déjate de pelear y empiézate a comunicar.

Secretos que te servirán con tu pareja, en tu trabajo, con la familia y más.

Una buena relación con los que te rodean está basado en una buena comunicación. Y aunque creamos que el comunicarnos está basado en hablar y hablar, es todo lo contrario. Primero hay que saber escuchar al otro. Si manejamos una comunicación efectiva podremos resolver de mejor manera las diferencias con el otro, crear un ambiente de confianza, respecto y de flexibilidad (la cual es ideal para llegar a acuerdos que funcionen a ambos). Aprende estas herramientas de comunicación y mejorarás tus relaciones con todos los que te rodean sin tanto pleito de por medio.

Escucha.

El saber escuchar es uno de los principales aspectos de la comunicación. Para hacerlo debes de escuchar atentamente y dejar TODO lo que estés haciendo (suelta tu teléfono por un momento y ponlo en modo silencio). No sólo escuches las palabras que te dicen sino entiende los sentimientos detrás de lo que te dicen. Has que el otro se sienta escuchado y entendido (esto creará un vínculo más fuerte entre ambos), deja que el otro exprese con libertad sus ideas, opiniones y sentimientos. En lugar de asumir, pregunta cuando tengas alguna duda. Y lo más importante, mantén la calma en caso de que la discusión suba de tono.

Tips: No interrumpas, no juzgues y muestra interés en lo que te dice el otro.

Cuida lo que no dices.

La comunicación no verbal es igual de importante que la verbal. Debes de cuidar que tus posturas, expresiones faciales, movimientos, gestos y contacto visual demuestren interés por el otro porque sino sólo lograrás rechazar al otro. Prueba mantener tus brazos sin cruzar, evitar la tensión corporal, mantener contacto visual y si es necesario, tocar a la otra persona, ya sea en el hombro, brazo o mano para que sienta tu apoyo.

Tips: Cuando todo lo demás falla: ¡sonríe!

Relájate.

Ya sea que estés resolviendo un problema con tu pareja o estés en una entrevista de trabajo, debes aprender a mantener la calma y no dejarte llevar por la situación estresante. Esto te impide ver las cosas claramente y de actuar de acuerdo a las circunstancias. ¿Cuántas veces no te has arrepentido después de algo que has dicho o hecho durante una discusión? Así que trata de respirar profundo y mantener la calma. Si te es muy difícil, toma un tiempo fuera y vuelve cuando estés más tranquilo(a).

Tips: Evita atacar, ponerte a la defensiva, interrogar o criticar.

Conócete más.

La manera en la que te sientes y piensas tiene mucha influencia a la hora de comunicarte. También en la manera en la que reaccionas ante tu pareja, hijos, amigos o compañeros de trabajo. Si estás desconectado de tus propios sentimientos o no entiendes qué te pasa o por qué te sientes de tal o cual manera, te va a ser aún más difícil el poderte comunicar efectivamente con los demás. Además esto sólo te llevará a la frustración y a crear malentendidos. Por eso es bueno que tomes momentos de autoreflexión de manera constante para que puedas conocerte mejor y buscar salidas de escape productivas a tus problemas, en las que no afectes a los demás. Cuando no estamos en sintonía con lo que sentimos es más común que acabemos enganchados en discusiones sin sentido.

Tips: No minimices tus sentimientos de enojo, tristeza y/o miedo. Contacta con ellos y busca soluciones.

 

Rompe las barreras de la comunicación.
Rompe las barreras de la comunicación.

¡CUIDADO!

¿Qué es lo que pone barreras en la comunicación?

-Amenazar o mandar.

-Dar sermones.

-Atacar al otro.

-Interrogar o criticar.

-Minimizar lo que otro siente o piensa

 

-Negar los sentimientos del otro.

-Ponerte a la defensiva.

-Generalizar (decir: “siempre haces esto” o “nunca llegas a tiempo”)

Información extraída de www.disciplinapositiva.com

 

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Post Author: Dosis Diaria

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